SIPLa Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha vuelto a demostrar su papel de instrumento de los diarios de derecha del continente para atacar a los países cuyos pueblos han tomado el camino de la emancipación política. Cualquier circunstancia les sirve para embestir. Hoy nuevamente atacan a Venezuela.

A través de un comunicado, la SIP ha condenado la muerte del periodista venezolano Álvaro Cañizález, lamentable hecho ocurrido el pasado sábado, con el añadido político de que el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información solicita una “investigación exhaustiva para identificar los motivos del crimen y aplicar la justicia para castigar a los culpables”.

La solicitud la hace la SIP a sabiendas, como lo sabe todo el país, de que el asesinato de Álvaro Cañizález no tiene ninguna relación con el ejercicio del periodismo o de función alguna como funcionario del Estado venezolano. Pero la SIP, en su afán de exponer a la Revolución Bolivariana en el exterior se apresura a manifestarse, a arrojar una duda sobre tal circunstancia, práctica natural de los diarios que agrupa.

En el mismo comunicado, la SIP se pronuncia contra la medida administrativa iniciada por el Directorio de Responsabilidad Social a solicitud del Consejo Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) a Radio Caracas Radio (RCR) que implica la suspensión del programa “Entre tú y yo con Nitu”.

La SIP, como siempre, pretende desconocer las leyes venezolanas. El procedimiento administrativo se inicia por las presuntas violaciones a los artículos 27 y 29 de la Ley de Responsabilidad Social en Radio, Televisión y Medios Electrónicos, que prohíbe emitir, por los medios radioeléctricos, mensajes que inciten o promuevan el odio y la intolerancia por razones políticas, fomenten zozobra en la ciudadanía o alteren el orden público o desconozcan a las autoridades legítimamente constituidas.

Para muestra transcribimos un fragmento del programa en cuestión, tomado del día 12 de febrero de 2014. Nitu Pérez Osuna al micrófono:

“… Cómo vamos a creer los venezolanos en un programa de pacificación, cuando a nuestros estudiantes en Mérida les han caído a tiros, cuando el propio señor Maduro ha dicho ayer en cadena nacional: ¡no caigamos en provocaciones amigos de los círculos bolivarianos, colectivos!, y nombró una cantidad de colectivos cuando dijo eso. ¿Qué quiso decir?, ¿que él es el jefe de los círculos bolivarianos y colectivos? Que no son otra cosa que bandas de ladrones y asesinos que tienen al país y sobre todo a las barriadas populares, angustiadas y preocupadas, con toques de queda que manejan ellos a su antojo, ¿qué es lo que nos quiere decir Maduro?, ¿que él es el jefe de toda esta delincuencia?, no lo tenía que decir, eso ya lo sabíamos…”.

¿Por qué la SIP no transcribió este u otro fragmento que puede encontrar en la página web de Conatel y los incluyó en su comunicado?

El Gobierno Bolivariano denuncia a la SIP ante el mundo por su constante atropello al cumplimiento de las leyes venezolanas, y así lo hará cada vez que pretenda acusarnos falsamente como ya es costumbre.

Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información

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