Ante una polémica portada que lanzó la revista argentina “Barcelona”, donde mostró al Papa Francisco con labios pintados, zarcillos y lo calificó de “Putazo”, se desató un debate -por demás necesario-, entre la libertad de expresión y los límites de esas libertades. ¿Qué opinan ustedes? ¿Hasta dónde llega nuestra libertad para informa?

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