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ANTV ha sido una escuela para muchos. Opositores quieren desapacer este canal

Por algunos años trabajé en la Fundación Televisora de la Asamblea Nacional (ANTV), espacio que me sirvió como una casa, una escuela y como el lugar desde donde con gran esfuerzo menos de 300 hombres y mujeres, levantábamos y aún siguen levantando con las uñas, una pantalla que nació ante el fragor de los cambios políticos y sociales que vive nuestro país desde hace 16 años.

A ANTV le debo muchas experiencias de aprendizaje personal y profesional, la mayoría de esas lecciones fueron bastante gratificantes y por qué no decir que una que otra me dejó un sinsabor de esos que la vida misma nos acerca como parte de nuestro proceso de formación individual y colectiva.

Pero más allá de las particularidades, esta planta televisiva, que tiene desde hace muchos años un mismo presupuesto; que de paso debe señalarse que es muy inferior para hacer televisión, y con ella, sus trabajadores y trabajadoras, que se han comido las verdes y las maduras, se merecen el respeto y la admiración de todo el país.

Estos hombres y mujeres que son pueblo, madres y padres, que con mística y profesionalismo realizan una televisión diferente al modelo que la pantalla chica nos tenía acostumbrados, no son ninguna vergüenza. Por el contrario, tienen la valentía de seguir proponiendo una televisión distinta, apegada a otros valores, con una estética diferente, pese a que muchos la consideren que está sacada de un viejo baúl por la calidad de su imagen, pero que rompe los esquemas de la televisión tradicional apegada a los antivalores.

No existe en realidad una televisión perfecta pero ANTV así como cualquier medio de comunicación, con sus virtudes y sus errores, merece respeto. Es un medio que le debe su existencia a la Revolución Bolivariana y eso no es sinónimo de vergüenza. Al contrario, por muchos años este tipo de espacios para explicar la labor legislativa y el conocimiento político estuvo negado para el pueblo.

Al señor diputado oposicionista que calificó de esa forma a este medio y a sus trabajadores y trabajadoras, como periodista le expreso mi más profundo rechazo ante esa actitud que evidencia la esencia de lo que ellos llamaban el “cambio”.

Tan sólo segundos después de haberse anunciado los resultados electorales de la fiesta democrática y cívica que vivió el pueblo venezolano este domingo 6D, ya salen a amenazar a nuestros colegas de ANTV, quieren ese canal fuera del aire, y lo adjetivan como humillante, chiquero, ridículo, cañería y vergüenza, esa es la inclusión de la que tanto hablan.

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