Hoy 03 de mayo, cuando se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa, desde Conciencia Periodística, apegados al firme precepto contemplado en la Exposición de Motivos del Código de Ética del Periodista Venezolano, denunciamos como fraudulenta la supuesta lucha por el principio a la libertad de expresión y ejercicio del periodismo en la República Bolivariana de Venezuela, emprendida por dueños de las corporaciones mediáticas con apoyo del actual Colegio Nacional de Periodistas (CNP) y algunas organizaciones teñidas como no gubernamentales.

Esas mismas ONG que reciben constante financiamiento del Departamento de Estado norteamericano para cumplir funciones políticas en contra del pueblo venezolano, son las que hoy denuncian a viva voz y con doble moral que hay exageradas restricciones contra la libertad del ejercicio periodístico en el país, pero solo le atribuyen esta coacción al Estado y desconocen que las verdaderas limitaciones suelen imponerlas los dueños de las empresas de la comunicación.

Como de costumbre en estas fechas, no faltan quienes invoquen ambos principios para justificar intereses mercantiles, políticos o sensacionalistas, y con ello, convalidan tergiversaciones del mensaje informativo y pisoteen profundamente a estos atributos que deben ser considerados como factores para la “elevación espiritual, moral y material del hombre”.

La libertad jamás podrá estar aislada de nuestra responsabilidad. Por el contrario, tanto la libertad de expresión como la libertad de prensa, sólo estarán salvaguardadas, cuando quienes nos dedicamos a garantizar que el pueblo esté informado oportuna y verazmente, nos esforcemos por mantener el sentido más elevado de la responsabilidad profesional, conscientes del compromiso de buscar siempre la verdad en las explicaciones e interpretaciones de los hechos, sin ningún tipo de doble moral que intente soslayar nuestro compromiso con los lectores, públicos y audiencias.

Si bien una conducta profesional ajustada a los lineamientos éticos, no es suficiente garantía de una información honesta y veraz, es un gran aporte para avanzar en el necesario ejercicio responsable de nuestro oficio. Somos sujetos sociales al servicio del pueblo, por eso nuestros valores deben ser inquebrantables, más allá de la censura que imponen, quienes tienen el poder de orientar las políticas editoriales de los medios de comunicación.

Actualmente en el país hay plenas libertades para el ejercicio periodístico y la libertad de expresión, que incluso rozan en el libertinaje. Una muestra de ello, son las recientes editoriales del diario El Nacional, donde con lenguaje soez y violento insultan al Presidente de la República, a la institucionalidad y al pueblo venezolano, sin que por ello se aplique ni una sola medida ante este desvío periodístico.

Este tipo de acciones sólo demuestran el doble discurso de quienes salen hoy a exponer en las calles del país que el Estado reprime sus libertades para expresarse y para mal ejercer el oficio periodístico.

Consideramos vital que se desarrolle un debate nacional sobre la responsabilidad de los propietarios de medios de comunicación y los funcionarios públicos responsables de los medios del Estado.

Llamamos entonces a los dueños de medios, estudiantes de comunicación social, profesores universitarios, profesionales de la comunicación, así como a comunicadores populares, alternativos y comunitarios de todo el país, a debatir con franqueza la actual situación de la prensa en el país pero desde la perspectiva interna de los medios de comunicación, cuyas decisiones influyen de manera negativa en el servicio público que ofrecemos al pueblo. El pueblo debe estar bien informado para que sea libre, pero esa información debe ser de calidad.

Anuncios