Conciencia Periodística

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Periodismo Interpretativo

6hC8sJNbOBJETIVO GENERAL

Periodismo interpretativo es una asignatura fundamental para aquellos que quieran desarrollar su actividad en Prensa, ya que en ella deberán volcar todo lo aprendido en la carrera. Es la síntesis por antonomasia de la comunicación escrita en los medios masivos, y se relaciona con un formato clave, que es el reportaje, aunque también abarca otras modalidades. Periodismo interpretativo es aquel que toma en cuenta el contexto en que se producen los hechos, tiene memoria y sabe valorar los elementos del presente para avizorar el futuro. Quien desee desempeñarse en revistas o diarios, paro también utilizando las nuevas tecnologías, deberá contar hoy en día con las herramientas que le ofrece esta materia.

 

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

 

  1. Conocer y diferenciar entre modalidades o formas de acercamiento al periodismo Interpretativo según la fuente: política, internacional, ciencia y tecnología, deportes, cultura, economía, etc.
  2. Conocer y diferenciar un reportaje interpretativo y la mejor  manera de planificarlo y abordarlo.
  3. Analizar las limitaciones del Periodismo Interpretativo en Venezuela, y conocer los elementos que conforman parte de un trabajo investigativo periodístico.

HORARIO 2016-II

  • Sección N09I1: Jueves de 6:30 pm a 9:40 pm  en el aula S2-19

 

PLANIFICACIÓN ACADÉMICA 2016-II

 

CALIFICACIONES DEFINITIVAS 2016-II

 


Periodismo Interpretativo

Lectura asignada para la elaboración del Ensayo Nro. 1:

Lectura 1: De La Cruz, Ignacio. (1997). Bolívar y su concepción del periodismo. Ediciones Minci. Caracas. Venezuela. DESCARGUE AQUÍ —-> Bolívar y su concepción del periodismo (Págs. 121-182)

Manual de Periodismo Interpretativo de Juan Jorge Faundes Merino

Un manual dirigido a estudiantes, académicos y periodistas para la enseñanza, aprendizaje y práctica  de este tipo de periodismo. El autor lo concibió para que circule libremente en Internet como material de estudio y consulta por lo que Conciencia Periodística lo comparte…

http://es.scribd.com/doc/99997846/Manual-de-Periodismo-Interpretativo

Juan Jorge Faundes M.


PEPERIODISMO INTERPRETATIVO: Juego del tiempo: la crónica periodística

La palabra “crónica” tiene su raíz etimológica en cronos, que en griego significaba “tiempo”. Por ello, el presente artículo he decidido titularlo: “juego del tiempo: la crónica periodística”. Precisamente, porque este género hibrido, suele concebirse como una especie de elemento para determinar el orden temporal de algunos acontecimientos históricos. Sin embargo, la crónica periodística va más allá de presentar la secuencia de hechos o acontecimientos ordenados de acuerdo con las fechas en que se producen.

El juego del tiempo radica en que el autor debe investigar profundamente un tema para recolectar elementos del pasado, combinarlos con el presente (puede ir y venir cuantas veces considere necesario), secuenciar los hechos para que el lector sienta que lo está viviendo y llegar a un desenlace.

Este género periodístico es considerado el más literario de todos porque, por un lado, permite desarrollar procedimientos de representación típicos del discurso narrativo, incluyendo descripciones y escenificaciones que también considera a los diálogos.

Al ser un género híbrido, pierde los condicionamientos propios de los informativos -más no esa función-, sino que combina elementos veraces (lo noticioso, la información) con posiciones subjetivas del autor (análisis, recursos literarios). En una crónica lo subjetivo y lo objetivo se complementan. Por ello, es importante tener en cuenta que los juicios, opiniones o valoraciones deben estar en segundo plano con relación a la narración de los hechos y de los datos. En resumen, es predominantemente informativa, aunque amplía, selecciona la información y comenta el hecho narrado.

Lo que busca la crónica es reconstruir un acontecimiento a través de segmentos narrativos: éstos se dedican particularmente a los acontecimientos considerados como procesos puros, por ello, colocan el acento en el aspecto temporal del relato. Se caracterizan por el predominio de tiempos pretéritos (pasado) y del presente histórico.

Ejemplo en pasado: “La policía lo reconoció tras caminar sospechosamente”.

Ejemplo presente histórico: “Detuvieron al agresor de la actriz”.

Por el contrario, los segmentos descriptivos, se detienen sobre objetos y seres sin intervención de temporalidad, mientras considera los procesos como espectáculos, tendiendo a revelar datos y al mismo tiempo a justificar el porqué de los acontecimientos y la psicología de los personajes implicados en ellos. Es aquí cuando se pone de manifiesto o se contribuye a la idea tiene o tuvo presencia física en el hecho.

Entretanto, lo que llamamos segmentos comentarios suelen introducirse a través de conectores tales como: “por otra parte”, “además”. “sin embargo”, que permiten el delicado paso de la narración al comentario de forma coherente . Con ellos, también se crea la ilusión de que el cronista redacta la crónica desde el lugar de los hechos y de que desde hace tiempo está participando en el desarrollo de los acontecimientos. Generalmente,  aparecen como comentarios o síntesis de sucesos que llevan varios días sin resolución: “en estos días”. “generalmente”, “en forma unánime” son marcas de comentario. La adjetivación, además, es fuertemente subjetiva.

Por último, las escenas dialogadas, menos frecuentes pero no menos importantes en las crónicas, son las que refieren palabras de otros y no del autor. Pueden construirse con discurso directo (encomillado o  pregunta-respuesta), indirecto o parafraseado.

¿Cómo se escribe una crónica?

Pese a que existen un sinfín de recomendaciones la mayoría contradictorias entre sí. Las variantes en el armado de la crónica suponen dos formas:

a) La que sigue al pie de la letra el orden cronológico, a esta forma se le denomina pirámide normal porque configura un esquema en el que el relato crece en la medida que avanza hacia el desenlace.

b) Aquella que permite resumir la información principal en unas líneas y a continuación entra con fuerza el “juego del tiempo” hasta legar a un desenlace. (Esta es una de las formas más usadas hoy día en el periodismo).

Estructura de la crónica

La entrada: No se puede considerar un resumen pese a que debe contener lo principal de la información. Debe ser directa, concisa, contundente y desarrollar un concepto o dos. Un buen comienzo que debe ser atractivo para llamar la atención del lector pero no conviene abrumar con datos y cifras desde la primera línea. Otro de los aspectos que debemos considerar es que la entrada no debe ser una continuación del título.

El cuerpo: Desarrolla a profundidad la información presentada en la cabeza y puede responder a las seis preguntas (qué, quién, dónde, cuándo, cómo y por qué) según la importancia que cada una de ellas tenga en cada caso. En este aspecto podemos desarrollar el juego del tiempo pero es importante articular esta parte como una unidad, con principio, desarrollo y fin para mantener la atención del lector hasta el final.

El remate: Debe agregar un elemento informativo atractivo que se articule con la cabeza. Es el punto donde el lector debe tener la sensación de que la hecho o acontecimiento está completo. Tiene una función más psicológica.

Ejemplo:

“Tú a mí me pagas mi vaina”

Comenzaron a discutir y en medio de la discusión él sacó su arma y le disparó tres veces”

A José Javier le gustaban los hombres desde que estaba chiquitico. Yo recuerdo que una vez, en unos carnavales, se apareció en mi casa disfrazado de mujer. Y la mamá la reía la gracia. Creo que para entonces, él simplemente se sentía a gusto haciéndolo y ella, la mamá, no tenía idea de lo que eso significaba.

Lo cierto es que se vistió de mujer, con zapatillas y todo. Recuerdo que le pusieron un vestidito rosado de su hermana, que tenía como unas lentejuelas grandes del mismo color, pero nacaradas. El vestido le llegaba un poquito más arriba de las rodillas y como tenía piernas de niño (no se le habían puesto peludas todavía, porque sólo tenía ocho años) no se le veía tan mal. Además le colocaron una peluca y la mamá se encargó de pintarle la boca y hasta de echarle un poquito de sombra azul en los ojos.

La mamá estaba orgullosa de como había quedado su “nenita” y la paseaba de casa en casa exhibiéndola. Y los vecinos, que eran más chismosos e hipócritas que el carajo, le decían que se veía muy bien, pero se enredaban todo cuando se iban a referir al género y no hallaban si decirle se ve preciosa, o se ve precioso.

Ya habían visitado cinco de las casas del barrio cuando la mujer entendió que algo no andaba bien del todo y decidió que era mejor devolverse y que el niño se quitara aquel disfraz. Pero desde aquel día, cada vez que la mujer salía, el muchachito corría a su cuarto y se colocaba la ropa de su hermanita y se probaba hasta las blúmer.

Por supuesto que al llegar a la escuela, sus compañeros de clase se dieron cuenta rapidito de sus inclinaciones y en el baño fueron varios los que se le recostaban por detrás y él hacía como que no le gustaba, pero nunca se quejó con los maestros.

Al descubierto. Fue en el liceo cuando lo encontraron por primera vez con un hombre. Ocurrió en el fondo del patio, donde había un salón al que se le había caído un pedazo del techo y estaba inutilizado. Uno de los estudiantes lo vio cuando se dirigió hacia allá y notó que otro muchacho fue tras él. Decidió ir a averiguar y cuando llegó descubrió que ambos estaban juntitos y tenían los pantalones más abajo de las rodillas.

El escándalo fue de grandes dimensiones y la señora tuvo que sacar a su hijo de la escuela, pese a que sólo faltaban dos meses para que terminara el año escolar. Recuerdo que en una de las discusiones que se armaron, la profesora de inglés lo defendió y dijo que él no tenía la culpa de haber nacido así, que él no lo había decidido y que debían respetarlo y ayudarlo, porque él era un transgénero.

A los días le pregunté a la tía Felipa qué cosa era un transgénero y me dijo que era alguien, hombre o mujer, que no estaba de acuerdo con su sexo biológico, pero no por capricho, sino porque había nacido así. Es decir, hombres que se sienten y piensan como mujeres o al revés. Y también me dijo que había muchos, que al llegar a grandes se habían operado el sexo.

La familia de José Javier decidió mudarse del barrio. Nunca más volvimos a saber de él. En una ocasión me encontré con Gilberto, un compañero de clases, y me dijo que el liceísta y su familia se habían mudado para un barrio de Barcelona, que ya había cumplido los quince años, que se había declarado homosexual en su casa y que los primeros días a su papá no le gustó mucho la cosa y hasta le dio una cachetada, pero que al final, terminaron aceptándolo.

Al filo de la Ley. Los funcionarios de la Policía Municipal de Sotillo, que es como llaman a los uniformados de Puerto La Cruz, iban patrullando poco a poco, y se detenían de vez en cuando, al notar alguna situación extraña. Aquella noche no había pasado nada extraordinario. Habían chequeado la documentación de varias personas en el Paseo Colón, pero todas estaban al día. Al filo de la medianoche se detuvieron ante un grupo de jóvenes que tomaban licor y escuchaban música estridente y los instaron a bajar el volumen.

Luego se detuvieron frente a una arepera, se bajaron un rato para estirar las piernas y aprovecharon para comerse una arepa. Poco después prosiguieron su recorrido. Esos mismos uniformados habían localizado, una semana antes, el cadáver de una muchacha de diecinueve años de nombre Micheli Gregoria Ledezma. El hallazgo lo realizaron al final de la calle Sucre, cerca de la planta de tratamiento de agua, en el barrio Bello Monte de Puerto La Cruz. Presentaba disparos en el ojo izquierdo y el cuello.

Ya iban a ser las dos de la mañana. Los policías iban cabeceando, pues llevaban más de veinte horas trabajando y estaban cansados. “Vámonos para el comando y dormimos un rato”, propuso uno. Y el otro aceptó.

Cuando ya estaban dando la vuelta por las inmediaciones del antiguo almacén de la Guardia Nacional Almaguarn, en la urbanización Gulf, en Puerto La Cruz, notaron que había alguien en el piso. Se bajaron y se acercaron sigilosos y se percataron que era una mujer y que ya estaba muerta. Sus senos pronunciados estaban todos manchados de sangre, pues los disparos los había recibido en el rostro. Su largo pelo amarillo estaba todo despeinado. “A esta no la mataron aquí. Para mí que la tirotearon en otro sitio y la trajeron para acá para deshacerse del cadáver”, dijo uno de los policías.

La mujer llevaba una carterita plateada y uno de los policías la revisó. Tenía tres billetes de a cien bolívares y dos de a cincuenta. No tenía cédula, sino un carnet, en el que decía que era peluquera en Barcelona y que su nombre era Jade Esmeralda. “A quién se le puede ocurrir ponerle Jade a una hija”, comentó uno de los policías, provocando las risas de su compañero.

“Tiene pinta de prostituta. Me imagino que se viene a trabajar para acá porque allá la vaina es más arrecha. La otra vez agarraron presos a unos policías que detuvieron a unos homosexuales y los golpearon y los obligaron a hacerles sexo oral y después los pusieron a bailar desnudos. Se jodieron porque uno de los chamos era sobrino de un fiscal del Ministerio Público”, comentó uno de los uniformados.

Días después, el Cicpc ofreció una rueda de prensa en la que anunció la detención de un miembro de sus filas: Gualberto José Suárez Vásquez, de treinta y tres años de edad, quien habría dado muerte a Jade Esmeralda tras sostener una fuerte discusión con ella, porque él la había montado en el carro y después que ella le hizo sexo oral él no le quiso pagar lo que le estaba cobrando, él le dijo que se bajara y ella le dijo que no se iba a bajar hasta que le pagara su plata y comenzaron a discutir. En medio de la discusión él sacó su arma y le disparó tres veces.

Luego se supo que Jade Esmeralda era José Javier, que se había hecho la liposucción y se había operado los senos y los glúteos. Tenía veintiún años. Cuando la vi en la urna lucía radiante. Le pusieron un vestido verde hermoso, que según me dijeron se había comprado recientemente y que no se había estrenado todavía.

Ejemplo de crónica escrita por:
Willmer Poleo Zerpa
wpoleo@cadena-capriles.com | @Willmerpoleo

Extraído de: http://www.ultimasnoticias.com.ve/opinion/firmas/cronica-negra—wilmer-poleo-zerpa/-tu-a-mi-me-pagas-mi-vaina-.aspx#ixzz3dtcig2Is


Organización del reportaje interpretativo

Organización del Reportaje interpretativo


PERIODISMO INTERPRETATIVO: El reportaje de Julio del Rio Reynaga (DESCARGA)

periodismo-interpretativo-julio-del-rio-reynaga-21456-MLM20210246148_122014-FDescarga aquí:

 

PÁG: 127 – 136

Para el ensayo: Gran Reportaje – Escuela de Periodismo Carlos Septién (México)

Descarga aquí: Gran Reportaje – Escuela de Periodismo Carlos Septién

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8 comentarios sobre “Periodismo Interpretativo

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